Acá se junta lo que salió mal, para revisarlo. No hace falta que completes nada en la mayoría de los casos: muchos problemas no son de vocabulario (a veces es el precio, el modelo o una regla del agente) y ésos se corrigen tocando el código, no acá. El único lugar donde sí sirve que cargues algo es “Palabras que no encontramos”: si es una pieza y sabés cómo la llama el catálogo, decilo ahí y el agente la encuentra desde ese momento.